Para los Empresarios de Menor Tamaño (EMT) ocurrió la “maldición” de los martes 13.
Una vez más se generan expectativas de solución a los problemas del sector – "paquete de medidas para las Pyme"- y al final, en el ampuloso acto de lanzamiento, aparte de no ser invitados, vemos en escena –en coherencia con los anuncios- a grandes empresarios y dirigentes de sus organizaciones, algunos políticos polillas y por cierto el establishment gubernamental, con la Presidente y el ministro Velasco a la cabeza.
De verdad no vale la pena analizar una por una las medidas propuestas. Siempre habrá algunos beneficiados. Lo que sí vale la pena es plantear las más elementales interrogantes: ¿Cuáles creen las autoridades que son nuestros problemas? ¿Cuáles nuestros dolores?
El ministro Ferreiro, responsable del tema del desarrollo de las EMT en el Gobierno, declaró que "estamos llenando un eslabón pendiente en el mercado de capitales, permitiendo que las Pyme accedan masivamente a créditos para la inversión porque ahí está el despegue de ese sector".
De lo anterior se desprende que para las autoridades del Gobierno, nuestro talón de Aquiles es la INVERSIÓN. Sólo que, desde hace algunos años ya, hemos venido señalando que nuestro "talón" principal está vinculado al MERCADO.
Nuestros problemas surgen de la disminución de nuestras ventas, de la competitividad, de la tremenda concentración del mercado interno en 3 ó 4 cadenas de retail que abarcan todos los rubros, de la depredación y exfoliación que hacen las grandes empresas de sus proveedores pequeños para mejorar sus rentabilidades, de la mochila que significan para algunos –de los cuales muchos han caído a la informalidad- deudas tributarias y previsionales; las desmedidas tasas de interés que casi quintuplican la tasa de instancia, del intrincado y singular sistema de fomento productivo que carece de carácter universal, y que ha enriquecido a un grupo de escogidos consultores ú operadores de fomento.
Sobre éstas cosas queremos que el Gobierno lance un plan, no con el mismo boato de Chile Compite y ahora de Chile Invierte, sino simplemente con la certeza de que nuestros temas urgentes se resuelvan.
Algunos en nuestro sector han señalado su indignación porque no fuimos invitados al acto. Y hasta se ha mencionado aquello de "cortarle la sal y el agua" al Gobierno.
Ayer no más, miramos con simpatía la elección de Michelle Bachelet cómo Presidenta de la República, en función de sus planteamientos y de haber firmado el Pacto Pyme, la verdad es que no queremos más "ruedas de carreta".
Cierto, no formamos parte de la "elite abc1" del empresariado. Sin embargo somos capaces de distinguir lo que va en el sentido correcto para favorecernos, de distinguir e identificar, además, a quienes quieren sólo utilizarnos.
Cierto. No somos el abc1 del gran capital. Sin embargo, de nosotros depende –léase bien- el ingreso de más del 70% de las chilenas y chilenos.
El diálogo permanente es bueno, pero sin avances y resultados concretos, ¿de qué sirve? No es lo que esperamos de nuestros contactos con las autoridades.
Por lo mismo, acá va un "ayuda memoria" de los temas que realmente nos interesan: Repactación de las deudas tributarias y previsional, Aumento del fomento productivo en innovación, reconversión e incorporación al desarrollo exportador, costo decente del crédito.
Y, por cierto, el establecimiento de un Estatuto Jurídico para las EMT. También, que los US$ 200 millones para créditos de largo plazo, de los que dispondrá Corfo se adjudiquen a una tasa igual para todos.
La pauta de propuestas recién señalada se la enviamos al Ministro de Economía el 26 de enero pasado, enterados, por boca de la propia Presidente Bachelet, que se preparaba un plan de medidas para el sector.
¿Pecamos de optimistas e ingenuos al creer que se considerarían nuestras propuestas? Ya es tiempo que consideremos, entonces, dialogar con las autoridades para abordar –y resolver- sólo los temas que estamos enunciando.
Un último alcance. Sobre las recientes medidas, el ministro Andrés Velasco, reflexionó así en el Diario Financiero
"Cuando entreguemos este proyecto, los dirigentes de la Pyme van a ver muy claramente que esta norma se aplica a toda empresa. Una firma que compra una camioneta, un kiosco que quiere poner un segundo kiosco en la misma cuadra, una tienda que quiere cualquier tipo de equipamiento; todas esas inversiones se pueden descontar".
Efectivamente ministro, favorece a todas las empresas. Claro, comprar un modesto furgón de carga, es bueno para nosotros, pero mejor es para las grandes empresas cambiar su monumentales maquinarias de miles o millones de dólares.
Las medidas no son para nosotros. Pero se nos usa para justificarlas.
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